Singapur se convierte en el primer país en gravar a los viajeros aéreos para financiar el combustible ecológico para aviones


Skift Take

El nuevo impuesto sobre los pasajeros de Singapur envía un mensaje al sector de la aviación: los combustibles sostenibles ya no son una opción. Pero, ¿puede un impuesto por sí solo impulsar un mercado de combustibles ecológicos en dificultades?

Singapur se convertirá en el primer país del mundo en gravar a los viajeros aéreos para financiar el combustible sostenible para aviones, una medida que podría tener repercusiones en todo el sector de la aviación mundial.

A partir del 1 de octubre de 2026, los viajeros deberán abonar tasas que oscilarán entre 0,77 dólares para los pasajeros de clase turista que vuelen dentro del sudeste asiático y 32 dólares para los pasajeros de clase business y primera clase con destino a América. 

El anuncio se produce mientras los países se reúnen en la COP30, la conferencia sobre el clima celebrada en Brasil, para negociar nuevas medidas destinadas a combatir el cambio climático.

El recargo se aplica a cada pasajero para los billetes vendidos a partir del 1 de abril de 2026 para vuelos con salida desde Singapur a partir del 1 de octubre.

Los fondos se destinarán a compras centralizadas