Proyecto Sunrise: El negocio de superar la última frontera de la aviación

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Al llevar los vuelos sin escalas hasta el límite de lo técnicamente posible, Qantas quiere cambiar la forma en que Australia se conecta con el mundo, pero ¿es viable el modelo de negocio?

Volar de Australia a Londres no es nada nuevo: en 1947, Qantas inauguró su primera ruta entre Sídney y la capital británica. ¿El inconveniente? Implicaba seis escalas y 55 horas de vuelo repartidas en cinco días. A este viaje con múltiples escalas se le dio el nombre de «la Ruta del Canguro», en homenaje al embajador no oficial de Australia.

Si nos adelantamos al año 2025, Qantas recibirá en breve un nuevo avión que promete «superar la tiranía de la distancia». Volará sin escalas de Sídney a Londres y Nueva York, eliminando las escalas en Dubái, Hong Kong y Singapur. Los materiales de marketing de la aerolínea lo describen como «la última frontera de la aviación». Pero, ¿qué significa esto para el sector de los viajes?

Un proyecto de ultralarga distancia

Llegar incluso a esta fase previa al lanzamiento ha llevado casi una década de trabajo. Qantas utiliza el nombre en clave «Proyecto Sunrise», en homenaje a los vuelos de la época de la guerra de los años cuarenta que cruzaban el océano Índico en hidroavión. Estas misiones de 30 horas de duración...