La apuesta de Tailandia por Disneyland: cómo se está utilizando un parque temático para sanear una economía turística en crisis


Skift Take

Aún está por ver si alguna vez se construirá un castillo de Disney en la costa oriental de Tailandia. Pero la lógica que subyace a la propuesta es clara: sin un nuevo motor de demanda, es posible que algunos de los mayores proyectos de infraestructura de Tailandia nunca pasen de la fase de proyecto.

Tailandia tiene previsto construir un Disneyland en el Corredor Económico del Este (EEC), una zona económica especial del país, una medida que pone de manifiesto la enorme presión a la que se ve sometida actualmente la economía turística del país.

En 2025, Tailandia recibió a 32,9 millones de visitantes internacionales, lo que supuso un descenso del 7,23 % con respecto a 2024. Los ingresos procedentes del turismo extranjero cayeron un 4,7 %, hasta situarse en unos 1,53 billones de baht tailandeses (49 000 millones de dólares). Se trató del primer descenso anual en más de una década, si se excluyen los años de la pandemia.

Para un país cuya economía depende del turismo en aproximadamente un 20 %, esa desaceleración es algo más que un simple bache. Se ha producido justo cuando Tailandia está tratando de justificar algunas de las mayores inversiones en infraestructuras de su historia moderna, entre las que se incluyen un tren de alta velocidad que conectará los dos principales aeropuertos de Bangkok —Don Mueang y Suvarnabhumi— con el de U-Tapao, así como la construcción de un nuevo centro de conexiones aéreas internacionales en la costa este.

Las previsiones de pasajeros para esos proyectos se elaboraron antes de la pandemia. Tráfico