Los inviernos cálidos están acabando con el sector del esquí, y la nieve artificial no es suficiente
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El sector del esquí se apresura a combatir los efectos del cambio climático, principalmente mediante la innivación artificial. Pero la ironía es difícil de ignorar: los mismos sistemas que mantienen abiertas muchas pistas también consumen energía y emiten gases de efecto invernadero.
Aspen One, una de las pocas empresas de esquí estadounidenses cuyas estaciones han abierto a tiempo este invierno, afirma que la innivación artificial y las cubiertas de los glaciares son solo medidas provisionales frente a años de precipitaciones de nieve en mínimos históricos.
Según la empresa, el verdadero reto es la propia crisis climática.
El rápido calentamiento global y el aumento de las temperaturas están socavando los cimientos del turismo de invierno, acortando las temporadas de esquí, reduciendo la cantidad de nieve y haciendo que esta sea menos predecible.
«La innivación no es el problema principal; el problema es la energía que se consume», afirmó Chris Miller, vicepresidente sénior de sostenibilidad de Aspen One. «Nos centramos en abordar las causas fundamentales del cambio climático, no solo en adaptarnos dentro de los límites de la estación».
https://youtube.com/shorts/Vmzz-i0IoU4?feature=shareAspen One ha realizado importantes inversiones en electrificación y en colaboraciones locales en materia de energía limpia. Su último establecimiento, Limelight Mammoth, situado en la estación de esquí de Mammoth Mountain, en California, es un hotel totalmente eléctrico. Las bombas de calor calientan el edificio