COP30: Cómo el aumento de los precios de los hoteles podría dejar a los países vulnerables fuera de las conversaciones mundiales sobre el clima


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La escasez de alojamiento en la COP30 pone de manifiesto los riesgos a los que se enfrentan los destinos cuando la demanda supera con creces la oferta, y ofrece una lección de advertencia a las ciudades anfitrionas sobre cómo equilibrar las fuerzas del mercado, la reputación y la necesidad de una participación integradora.

La subida vertiginosa de los precios de los hoteles en Belém (Brasil) amenaza con dejar fuera de las negociaciones sobre el clima a los delegados de los países más pobres y vulnerables del mundo. Algunas tarifas se acercan a los 2.000 dólares por noche.

La conferencia de la ONU sobre el clima reunirá a líderes mundiales, funcionarios, empresas y científicos para estudiar la mejor manera de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y frenar el calentamiento global.

Se celebrará del 10 al 21 de noviembre y atraerá a 45.000 participantes a una ciudad de la selva amazónica con menos de 20.000 plazas hoteleras. 

Esa escasez de oferta ha creado un terreno fértil para la subida de precios, las tarifas nocturnas superan con creces la asignación de 166 dólares para gastos diarios cubierta por la ONU.

El embajador André Corrêa do Lago, presidente de la COP30, denunció que "algunos hoteles de Belém están cobrando hasta 15 veces su tarifa diaria normal". Calificó esta práctica de abusiva y advirtió de que ha "causado dis