El presidente de IndiGo admite los fallos y rechaza las acusaciones de que la aerolínea «provocó» la crisis


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Para IndiGo, la semana pasada puso de manifiesto lo rápido que puede desmoronarse una red de gran envergadura con horarios muy ajustados, y lo difícil que resulta recuperar la confianza una vez que esto ocurre. La imagen de marca de la aerolínea se ha basado durante mucho tiempo en la puntualidad y la previsibilidad. La magnitud y la rapidez de esta interrupción ponen a prueba ambas.

IndiGo ha desmentido las acusaciones de que el caos aéreo que se produjo la semana pasada en todo el país se debiera a otra cosa que no fuera la sobrecarga del sistema. En su primera declaración pública desde que las perturbaciones se agravaran, el presidente de IndiGo, Vikram Singh Mehta, negó que la aerolínea hubiera provocado la crisis o intentado influir en la nueva normativa india sobre los turnos de trabajo de los pilotos.

Según él, la aerolínea está recurriendo a expertos técnicos externos para averiguar por qué los problemas que comenzaron el 2 de diciembre se convirtieron en una de las mayores crisis operativas que ha vivido la India.

«El consejo ha decidido recurrir a expertos técnicos externos para que colaboren con la dirección y ayuden a determinar las causas fundamentales, así como a garantizar que se adopten medidas correctivas para que nunca vuelva a producirse una interrupción de esta magnitud», afirmó Mehta.

La Dirección General de Aviación Civil (DGCA), el organismo regulador de la aviación en la India, también ha convocado a la alta dirección de IndiGo a una reunión el jueves.

La DGCA nombra un equipo de supervisión

El miércoles, la DGCA también nombró a un supervisor