El director general de IndiGo apuesta por los «vuelos adaptados a las necesidades» y explica qué falló en diciembre


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IndiGo quiere ir más allá de sus orígenes como aerolínea de bajo coste sin perder a los pasajeros que se fijan en el precio. Sin embargo, el mes de diciembre demostró que el crecimiento y la resiliencia no siempre van de la mano. Lo que haga a continuación y cómo lo haga será fundamental.

IndiGo abrió el jueves el plazo de reservas para IndiGo UpFront, una nueva opción de clase turista de pago que ofrece a los pasajeros asientos en las primeras filas con más espacio para las piernas, embarque prioritario y salida más rápida del avión.

La aerolínea ha diseñado UpFront para aquellos viajeros que buscan mayor comodidad y confort, pero no desean pagar por la clase business.

El director ejecutivo de IndiGo, Pieter Elbers, presentó el producto como un claro ejemplo de lo que él denomina una aerolínea «adaptada a sus necesidades». Es su forma de situar a IndiGo más allá del viejo debate sobre si se trata de una aerolínea de bajo coste o de servicio completo.

Según Elbers, IndiGo clasifica ahora sus vuelos en tres grandes categorías: vuelos nacionales, regionales y de larga distancia, de más de siete horas de duración. En todas ellas, la aerolínea ofrecerá dos tipos de cabina —Economy y Stretch— y cinco productos tarifarios: Saver, Flexi, UpFront, Stretch y Stretch+.

Según Elbers, «no todos los vuelos necesitan el mismo tipo de asiento, servicio o modelo de precios». Los vuelos cortos de interior