El operador de cruceros por los fiordos noruegos dice que el retraso de las normas sobre emisiones es un "escándalo
Photo Credit: Geirangerfjord in Norway, where high emission cruise ships face bans. Photo by Hannelie Botha
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La nueva normativa noruega sobre fiordos muestra cómo el turismo y la reglamentación pueden colisionar, e incluso colaborar, para impulsar el cambio medioambiental.
Las nuevas normas noruegas sobre emisiones de los cruceros han suscitado reacciones encontradas entre los operadores que ya navegan con tecnologías menos contaminantes: Dicen que el gobierno puede estar eximiendo de responsabilidad a los grandes contaminadores.
El mandato de emisiones cero para los buques que entren en sus emblemáticos fiordos comienza en 2026. Pero ahora sólo se aplica a los buques de menos de 10.000 toneladas. Los barcos más grandes no tendrán que cumplirlo hasta 2032.
"Este aplazamiento del Gobierno es un escándalo. Las autoridades nos dieron a los agentes del sector muchos años para desarrollar soluciones, y nosotros cumplimos", declaró Lasse Vangstein, director de comunicación y sostenibilidad de Havila Voyages.
"No estamos de acuerdo en que sea tan difícil como muchos agentes del sector lo pintan. Entendemos que puede ser un reto para los grandes cruceros, pero hay soluciones alternativas que no tienen por qué ir en detrimento de la afluencia turística ni de la creación de valor en las zonas del Patrimonio Mundial".