Básculas con IA, platos más pequeños: cómo los hoteles luchan contra el desperdicio de alimentos y las emisiones
Photo Caption: Wasted food being thrown into a bin.
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Las soluciones tecnológicas no resolverán por sí solas el reto climático al que se enfrenta el sector hotelero. Sin embargo, cuando funcionan, los hoteles deberían compartir esos logros y ampliarlos rápidamente, ya que unas cocinas más eficientes hoy podrían traducirse en una menor huella ecológica mañana.
En la carrera por reducir las emisiones de carbono y alcanzar los objetivos climáticos, los hoteles están recurriendo a la inteligencia artificial, a raciones más pequeñas e incluso a las larvas de insectos para evitar que los alimentos acaben en los vertederos.
En el hotel con huella de carbono cero de Radisson en Mánchester, un contenedor inteligente pesa los restos de comida y calcula las emisiones de CO₂ resultantes. El sistema eSmiley lleva un control de todo, desde los restos de comida de los platos de los huéspedes hasta las cáscaras de verduras de la cocina.
«Así podremos gestionar mejor el desperdicio en los bufés. Aprenderemos de ello», afirmó Inge Huijbrechts, directora de sostenibilidad de Radisson, durante una visita al establecimiento de Mánchester. «Los chefs lo analizarán y, a continuación, harán los ajustes necesarios. Esto ya ha dado lugar a una reducción de dos dígitos en el desperdicio de alimentos».
Cuando se desperdicia comida, también se desperdician todos los recursos utilizados para producirla: agua, tierra, energía, mano de obra y capital. Reducir este desperdicio es una de las formas más inmediatas de reducir las emisiones y, al mismo tiempo, ahorrar dinero.
Una báscula de cocina utiliza la inteligencia artificial para medir el desperdicio de alimentos y...