El nuevo tema tabú de la aviación: la fijación de precios basada en la IA

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La fijación de precios de las aerolíneas siempre ha sido una caja negra. Los sistemas son sumamente complejos, y la inteligencia artificial podría complicarlos aún más. El temor es la «fijación de precios basada en la vigilancia», y se va a oír hablar mucho más de ello.

Imagina este escenario distópico: has sufrido una pérdida en la familia y las aerolíneas saben, gracias al rastreo de tus correos electrónicos, que vas a volar para asistir al funeral y que no tendrás tiempo para comparar precios. 

¿El precio del billete? El doble de lo que pagan los demás por el mismo vuelo. 

Eso no va a suceder hoy, pero es el peligro sobre el que advirtió la expresidenta de la Comisión Federal de Comercio, Lina Khan, en un podcast el pasado mes de julio. 

En 2025, las aerolíneas estarán deseosas de presumir de cómo utilizan la inteligencia artificial para la atención al cliente y para gestionar las incidencias. 

¿Pero la IA y los precios? Eso se ha convertido en un tema tabú. 

Los comentarios de Delta durante una conferencia sobre resultados celebrada en julio desencadenaron la polémica: el presidente de Delta, Glen Hauenstein, afirmó que la aerolínea estaba colaborando con una empresa emergente para utilizar la inteligencia artificial en la fijación de precios de alrededor del 3 % de los vuelos nacionales.  

En Washington, los legisladores querían saber si Delta estaba aplicando una «fijación de precios basada en la vigilancia», es decir, cuando una empresa utiliza datos personales para determinar los precios de un