El futuro del trabajo flexible se parece más al sector hotelero que al inmobiliario


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El trabajo flexible no está desapareciendo; se está reinventando siguiendo la lógica del sector hotelero. Marcas como The Malin demuestran que los modelos a pequeña escala y centrados en el servicio —gestionados más como hoteles boutique que como proyectos inmobiliarios— pueden tener éxito allí donde han fracasado los espacios de coworking basados en contratos de alquiler.

Series: On Experience

Sobre la experiencia

Colin Nagy es estratega de marketing y escribe sobre experiencias centradas en el cliente e innovación en el sector del lujo, hoteles, aviación y otros. Puede leer todos sus artículos en aquí.

Una de las historias más reveladoras sobre el club de coworking The Malin no tiene que ver con la superficie, las condiciones del contrato de alquiler ni siquiera con el diseño. Todo empezó con una etiqueta de equipaje perdida.

Una socia veterana de una de las tiendas de la marca en Nueva York comentó —casi de pasada— que había perdido las etiquetas de su maleta Rimowa. Un empleado escuchó el comentario, salió durante la pausa para comer, encargó unas nuevas etiquetas de cuero con las iniciales de la socia y se las dejó como un pequeño detalle. El coste fue insignificante. El impacto, no tanto. Años después, ese momento sigue siendo tema de conversación entre los socios, al igual que las recomendaciones.

Esa anécdota resume por qué The Malin es tan importante en este momento. En un mercado de oficinas flexible que sigue marcado por la quiebra de su operador más famoso, está surgiendo un modelo diferente, basado en la lógica de la hostelería más que en la inmobiliaria.

Fundada en 2021 por el empresario irlandés Ciarán McGuigan, The Malin no se posiciona como una empresa de coworking, sino como «un espacio de trabajo para...»